Himno de Maitreya en América

/TRADUCCIÓN

· Lenore Kandel ·

(Traducción de Elisa O.)

Lenore Kandel, a la que tradujimos en el número 2 de La Alcaparra, podría entenderse como la encargada de ampliar el “Aullido” de Allen Ginsberg. “The world is holy! The soul is holy! The skin is holy! The nose is holy! The tongue and cock and hand and asshole holy!” dicen los versos del poeta Beat. Todo es sagrado, incluido el sexo. Estas palabras resuenan en la poética de Kandel cuando denunciaba la censura de su poesía por contener palabras “vulgares”, mientras toda la nación de EEUU hablaba a diario de la Guerra de Vietnam sin ningún tipo de inquietud. Para Lenore Kandel, una escritura censurada por el propio escritor hacía de él un “profeta ciego”. Es heredera también de la carrera de Ginsberg, no ya por su poética (parcialmente compartida en esa reivindicación de lo explícitamente sexual), sino por los paralelismos que encontramos entre sus historias públicas. El poema de Ginsberg, que vio la luz en 1956, fue censurado (e incluso llevado a juicio), algo que sirvió para dar mayor publicidad al joven poeta de Nueva Jersey. Diez años después, The Love Book, el poemario en el que Kandel expresaba su visión del sexo femenino como algo sagrado, fue retirado de las librerías por los mismos motivos. En ese año (1966), los jóvenes de Estados Unidos empezaban a fraguar lo que se conocería un año más tarde como “el verano del amor”; una reivindicación de un mundo alternativo en el que el ser humano estaba más cerca de la naturaleza, en el que la paz era el único camino, y en el que las drogas psicodélicas facilitaban una alternativa al Establishment. Ginsberg ya gozaba de cierta fama: formaba parte de antologías, había cosechado renombre en otros países, participaba en congresos literarios. Se le conocía no sólo como poeta, sino también como portavoz de la generación de hippies que estaba empezando a extenderse por el país.1 Había publicado y seguía publicando poemas que abordaban su homosexualidad y sus encuentros sexuales de forma explícita, algo que aún resultaba polémico Sin embargo, el juicio ganado en 1957 no supuso el mismo avance para Lenore Kandel. The Love Book era algo más. Era una puerta abierta al sexo tal y como lo vivían las mujeres. Tras la brecha orgásmica ya notada durante la década de los 40 y 50, la revolución sexual de los 60 y 70 politizó el sexo convirtiéndolo en otra área de búsqueda de igualdad entre hombres y mujeres. Las jóvenes de la época (junto a sus compañeros) encontraron en las religiones y mitologías orientales (particularmente en el budismo y el hinduismo) una base para el desarrollo de ideas alternativas en torno al sexo. Tras el nihilismo de postguerra, la generación Beat (ya más madura) encarnó una guía para los movimientos juveniles. El uso de drogas psicodélicas y una aproximación al sexo y al «amor libre» venían legitimadas por estilos de vida alternativos, que incluían también la meditación y el yoga.

Kandel encontró inspiración en todas estas ideas. Además, mantuvo una fuerte convicción acerca de la poesía como una traducción y manifestación de visiones, iluminaciones y experiencias religiosas. El sexo que aparece en sus poemas está siempre vinculado a la idea de amor, pero también de trascendencia del propio cuerpo y fusión con el amante. Es por eso que se la definió como el “oráculo del amor,” “la poetisa hippie del amor” [sic], “la poetisa más controvertida después de Safo” [sic otra vez], escritora de una “erótica sagrada”, autora de un “cántico del sexo místico y psicodélico”. La prohibición de Love Book llevaba la etiqueta de “pornografía hard-core.”

No obstante, en este número de La Alcaparra reivindicamos una vez más a esta poeta con la traducción de un poema que se aleja de las secuencias eróticas encontradas en sus primeras publicaciones (y una traducción anterior en esta revista). “Himno de Maitreya en América” deja ver que la poesía de Kandel no se limita a la esfera del sexo. Sería un error reducir su obra a ese sello, teniendo ejemplos de que su escritura también abarca las tendencias trascendentalistas de sus coetáneos del movimiento hippie (por ejemplo, Gary Snyder, o el mismo Allen Ginsberg al que hacíamos referencia). Maitreya es la figura del próximo Buda, invocada por Kandel en este himno, que se presenta enraizada en occidente; más concretamente en el continente americano. Su geografía y flora (los prados y cultivos, sus montañas rocosas y sus tierras áridas) participan de esta eminente llegada del Buda. Unos semidioses femeninos (las “dakinis”) vertebran los movimientos de tierra, agua, aire y luz. La existencia en el continente americano está atravesada por esas fuerzas, por la maquinaria humeante, pero también su poderosa naturaleza, la compasión y la iluminación que trae este Buda futuro, que requiere reflexiones metacognitivas (de reflexión y reflejo sobre el propio pensamiento y la propia existencia). Kandel también escribiría sobre sus amigos yonquis (“Small Prayer for Falling Angels”), sobre lo oscuro de la alienación y el escapismo en las drogas. Aquí, sin embargo, presenta la alternativa espiritual de la iluminación para una generación de estadounidenses que se sentían extraños en su propio país y, como tantos otros, miraron a oriente para huir.

1 Dos biografías documentan todo este proceso de manera acertada: I Celebrate Myself: The Somewhat Private Life of Allen Ginsberg (de Bill Morgan) y Allen Ginsberg: Beat Poet (de Barry Miles).

Himno de Maitreya en América

3000 millas de continente, de océano a océano

a través de caminos y ciudades

como bálanos sobre la amplia espalda de la tierra

prados verdes, cultivos de trigo, desiertos de salvia

donde huesos de oro yacen enterrados bajo alucinógenos cactus

Maitreya, único buda de mudra2 occidental

Maitreya, el buda del amor, quinto y último buda

de nuestro ciclo

Maitreya, que planta en la tierra americana

en inmediatez polimorfa

la necesidad de supervivencia que pide su presencia

quinientos años antes de su llegada

venerados todos los gurús

venerados

venerados

venerados

veo a Maitreya en el milagro de la hoja y el retoño, en la flor

que enciende en la planta

una mariposa enraizada

veo a Maitreya en las vértebras rocosas de la montaña

en el silencio elocuente de su sempiterna sabiduría ashana3

veo a Maitreya en el estático flujo en movimiento del cuerpo fluvial

hombre y niño veo en Maitreya en el acto de tu existencia y en la

existencia de aquello que está bajo tus pies y que está

al otro lado de tus ojos

veo a Maitreya en la visión de su existencia y en la

visión de mi existencia y en la visión de la existencia misma y

en la visión más allá de la existencia

venerados todos los gurús

piensa que en el núcleo del viento está sentada una angelical dakini

sus ropas son del color azul propio del recién nacido, y lleva un collar de

gotas de lluvia

nunca calla, pero su voz es tan suave como una lágrima desprendida

durante miles de eras y años ha estado cantando la canción de

La Nube Perlada de la Conciencia Naciente

y no callará hasta que el viento se detenga

piensa que en el núcleo de la tierra está sentada una angelical dakini

sus ropas son del color rojo de la sangre humana, y lleva un collar de

huesos dactilares

nunca calla, pero su voz es el eco del silencio

durante miles de eras y años ha estado cantando la canción del

Sabio Corazón de la Conciencia Total

y no callará hasta que la tierra se detenga

piensa que en el núcleo de los océanos está sentada una angelical dakini

sus ropas son del color verde del musgo invernal, y lleva un collar de

conchas

nunca calla, pero su voz es tan sosegada como la nieve que cae sobre agua

durante miles de eras y años ha estado cantando la canción del

Espejo Propio de la Perfecta Luz

y no callará hasta que el océano se detenga

piensa en el núcleo del rayo de sol está sentada una angelical dakini

sus ropas son del anaranjado color del polen amarillo, y lleva un collar de

flores ardientes

nunca calla, pero su voz es tan suave como el polvo del polvo

durante miles de eras y años ha estado cantando la canción del

Irisado Sueño Lúcido

y no callará hasta que el sol se detenga

veo a Maitreya en América

el humo de su maquinaria se eleva hasta su mano izquierda

y el humo del incienso hasta su derecha

junta sus manos y el pájaro de la existencia

vuela de entre sus dedos

brillando sus alas de siete colores atravesando el continente

y retornando para susurrar a sus pies

está en el núcleo de la realidad

y sus dos manos tejen una red

de los perímetros de la mente

y la red es infinita

y se cierne sobre sí misma

y veo a Maitreya en América

está en el núcleo de la realidad

y su mano izquierda y su mano derecha alzadas

en la izquierda el gesto de la compasión

en su derecha el del despertar

y veo a Maitreya en América

Maitreya, el quinto y último buda de nuestro ciclo

Maitreya el buda del amor

está en el núcleo del infinito

y entre sus manos

sostiene la clara luz del espejo

y el espejo lo refleja

2  Gesto o posición sagrada, generalmente de las manos.

3  Nacida en o asociada a Bali.

 

LECTURAS RECOMENDADAS

Johnson, Ronna C. “Lenore Kandel’s The Love Book: Psychedelic Poetics, Cosmic Erotica, and Sexual Politics in the Mid-sixties Counterculture.” Reconstructing the Beats. Ed. Jennie Skerl. New York: Palgrave Macmillan, 2004.

Ostriker, Alicia. Stealing the Language: The Emergence of Women’s Poetry in America. London: The Women’s Press Limited, 1987.

Rich, Adrienne. “When We Dead Awaken: Writing as Re-Vision.” College English, vol. 34, no. 1, 1972, pp. 18–30. Jstor. Web. 20th Jan. 2017

Knight, Brenda. Women of the Beat generation: the writers, artists, and muses at the heart of a revolution. Berkeley, Calif.: Conari Press, 1996.

Kandel, Lenore. Collected poems of Lenore Kandel. Berkeley, Calif: North Atlantic Books, 2012.

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